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Antiarrugas y reafirmantes
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Sérum facial

Una piel hidratada es una piel sana. Con el paso de los años, el cutis necesita un tratamiento específico, y el sérum es un cosmético que actúa junto a la crema y se encarga de la hidratación de las capas profundas de la piel. Se aplica preferiblemente por la noche en la cara, el cuello y el escote. Gracias a la mencionada concentración de ingredientes, para extenderla sobre la piel sólo se necesitan dos o tres gotas de producto.

¿En qué consiste un sérum facial?

Sérum, o suero, es el nombre genérico de una emulsión o gel de textura fluida y rápida absorción; existen artículos para el cuidado del cabello denominados igual, pero aquí sólo nos ocuparemos de los sérum faciales. Se trata de cosméticos con gran concentración de principios activos que hidratan las capas más profundas de la dermis en acción conjunta a la crema hidratante; nunca uses en solitario tu sérum facial hidratante, pues entre sus principios activos no contiene protección SPF contra los rayos uva ni ante la acción del clima; el cuidado de las capas externas de la piel frente los elementos será cometido de la crema.

Al igual que la mayoría de las cremas, el sérum aporta múltiples beneficios a la piel además de hidratarla. Según el tipo de sérum que elijas, puede incorporar una acción antiarrugas, reafirmante, antimanchas, reparadora, iluminadora o efecto lifting.

A partir de los 30 años es aconsejable integrar el uso de un sérum facial dentro de la rutina diaria del cuidado de la piel. Durante la treintena comienzan a aparecer los primeros signos de envejecimiento cutáneo, y es precisa una hidratación extra para combatirlos. Sin importar la edad, en el caso de pieles deterioradas por los elementos o muy secas, la hidratación extra que aporta el sérum resulta imprescindible.

Aplicación del sérum hidratante

Los cosméticos deben aplicarse en función de su textura: los fluidos en primer lugar, como el sérum facial, y después los más densos para evitar que estos obstruyan el paso al resto de productos. Puedes aplicarte sérum una o dos veces al día; si sólo vas a usarlo una vez, mejor antes de dormir tras la limpieza de cutis -y antes de tu crema de noche habitual-. Así se prepara la dermis para una óptima hidratación.

La combinación el sérum facial con otros productos depende del tipo de piel. Si tienes una piel joven, grasa o mixta, el  cuidado con sérum reparador resultará suficiente. Ti tu tipo de piel es seca, necesitas un tratamiento previo con una crema hidratante que facilite la absorción del sérum; cuanto mayor sea la hidratación previa, mayor será la profundidad a la que llegue el sérum y mayores sus efectos. Recuerda utilizar productos específicos para zonas sensibles como el contorno de ojos y  los labios.

Crema de día y de noche

Son cremas hidratantes de larga duración con activos que reproducen humectantes naturales de la piel y conservan la humedad durante 24 horas. Un tratamiento que te ayuda de forma completa; multidefensa, protege a la piel del estrés celular por causas medioabientales, del estrés por calor e incorpora factor de protección solar. La crema hidratante día y noche suele prescribirse en tratamientos dermatológicos por sus propiedades regenerantes sobre las células epidérmicas y en las proteínas dérmicas.

Elige la mejor crema de día y de noche

Esta crema garantiza el cuidado facial de tu rostro con las virtudes de ambos tipos de hidratantes en un producto dos en uno. La crema de día aportará la hidratación y protección, mientras que la de noche nutrición y regeneración. Esta crema de 24 horas, además:

  • Incrementa la síntesis de Queratina
  • Activa las vías metabólicas de producción de energía, y aporta vitalidad a la piel.
  • Activa la síntesis de proteínas -colágeno, queratina, etc-.
  • Disminuye el estrés inducido por el fotoenvejecimiento al restaurar la piel dañada.

Con el envejecimiento disminuye la solubilidad del colágeno y se pierde el equilibrio hídrico de la piel. El envejecimiento del tejido, a su vez,  provoca un descenso del Ácido Hialurónico celular, al cual se le atribuye la pérdida de elasticidad y la formación de arrugas. Por sus propiedades, la crema constituye  un retardante del envejecimiento muy potente. Además, el tejido cutáneo que recupera valores óptimos de Ácido Hialurónico gana en capacidad de cicatrización y en procesos antiinflamatorios. Gracias a las propiedades citadas, aplicando diariamente estas cremas se ha demostrado que retardan el envejecimiento cutáneo. Úsala tras la limpieza, cuando la piel ya esté seca, y tienes garantizada la flexibilidad, tonicidad y elasticidad de la piel además de hidratación y estimulación del revestimiento cutáneo

Existen muchas cremas de día y de noche en el mercado y cada una está indicada para una finalidad distinta. Consulta cual es la que estás buscando según tu tipo de piel y disfrutarás de los mejores resultados.